PATOLOGÍAS DE LA IDENTIFICACIÓN EN LOS LAZOS FAMILIARES Y SOCIALES

PATOLOGÍAS DE LA IDENTIFICACIÓN EN LOS LAZOS FAMILIARES Y SOCIALES
EOL • Grama. Buenos Aires, 2007

Presentación
Estimado lector, usted está por conocer qué es lo que piensa la Escuela de la Orientación Lacaniana sobre un tema de actualidad: las patologías de la identificación en los lazos familiares y sociales.
Como cada año en sus Jornadas Anuales, en este caso coincidiendo con el XV aniversario de su fundación, la EOL elige un problema, una pregunta, una cuestión candente que está extendida en la sociedad, para responder en forma intensa y precisa, para transmitir a la misma la posición de la orientación lacaniana.
Este libro selecciona una parte de las exposiciones y trabajos de estas XV
Jornadas -que contó con más de mil inscriptos-. Se trata de las conferencias, mesas redondas y presentaciones de las publicaciones de la EOL y del Centro Descartes
(asociado al Instituto del Campo Freudiano). Además, los que estuvieron allí, y aquellos a los que nos dirigimos, podrán verificar la enseñanza, la presencia vivaz y entusiasmante de Eric Laurent en sus intervenciones, y por supuesto en sus dos conferencias; un acontecimiento en sí mismo.
Actualmente, existe una coincidencia especialmente con las ciencias sociales, que en esta época encontramos una particularidad en las patologías de los lazos sociales como efecto de la movilización general de la subjetividad, que supone en la civilización el capitalismo global. Las identificaciones líquidas de Bauman, la sociedad del riesgo de Ulrich Beck, la ciudad pánico de Virilio, entre otros, coinciden en que estos lazos se fragilizan.
Se constata en la clínica cotidiana más allá de las descripciones sociológicas, que
existe un sujeto separado de sus identidades tradicionales, y que lejos de las
teorizaciones freudianas, ya no existe un Padre que encarne la Ley. Ese mito, en
cuya construcción el psicoanálisis contribuyó decididamente desde principios del
siglo XX, ya no resulta evidente. Como afirma J.-A. Miller: “la sociedad que se está
modificando con la globalización dejó de vivir bajo su reino”.1
Vivimos la época de la “destotalización”, en la que el discurso capitalista promueve sujetos sin referencia, dispersados, desarraigados, y (que en función de
esta máquina, se constituyen alrededor de zonas restringidas de certezas. Estos,
como señala Laurent en sus conferencias, se reconstituyen con “identificaciones de
nivel más bajo, menos costoso, que supone un esfuerzo de creencia menor, una
reconstitución de comunidades inestables”.
De esta manera, dejando el nivel de la sociología, el psicoanálisis propone un replanteo del narcisismo actual: la pasión del yo por reconocerse en sus objetos.
En este sentido, Laurent llamó la atención sobre las funciones decisivas que cumple el niño en la civilización actual. Los efectos que tiene sobre éste, el constituirse como objeto de goce y justificación de la existencia del lazo familiar mínimo.
Pero, ¿cómo ubicarse en el mundo sabiendo que las identificaciones a las que se pueden recurrir no salvan de la angustia ni de la tiranía del superyó de la época?
El pase ha sido el dispositivo que Lacan propuso para verificar la eficacia del psicoanálisis, la formación de los analistas, y la posibilidad de transmitir al público sus resultados y sus respuestas a los problemas de la civilización. Justamente un AE, un analista que ha dado pruebas suficientes al Cartel del Pase, en este caso Mauricio Tarrab, denominó su intervención: “La identificación no es el destino”. En su enseñanza destaca cómo la identificación acompañada por “una decisión que la consolida”, puede sostener fantasmáticamente la existencia de un sujeto, hasta que la misma ya no resulta una suplencia suficiente para afrontar la angustia, desencadenada al descubrir que en el lugar del Otro hay un agujero. Punto en el cual Tarrab muestra que con respecto a la certeza de la angustia, hay -sostenido por la presencia del analista-, un camino hacia el deseo sin el soporte del Otro (como lugar de lo universal, de las creencias, de los ideales, etc.). Y que luego en su comentario, Éric Laurent señalará que este es un momento donde el ser ya no tiene representación en el Otro, sino que se está al nivel del objeto a.
Así, a partir de este tiempo, se trata de “hacer un uso de los objetos” que se proponen en el campo del Otro. En este sentido, al final del análisis, el sujeto está desidentificado en relación a lo universal, y encuentra una certeza diferente a la de la angustia en tanto “su conexión a la civilización no es a través de los ideales sino que es a través de los objetos de goce”. En la cual hay una articulación del cuerpo como vida en
conexión a el Otro de la lengua, modo de gozar que se ha ordenado a partir de los
significantes amos que se fueron produciendo en el recorrido analítico.
A su vez, el tema de las Jornadas estuvo tratado en una mesa redonda con presencias de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, donde además de Graciela Musachi y Juan Carlos Indart de la EOL, estuvieron Ram Mandil de la Escuela Brasileña de Psicoanálisis (EBP) y Juan Fernando Pérez de la Nueva Escuela Lacaniana (NEL), ratificando el carácter internacional de la orientación lacaniana.
En la misma, Ram Mandil alertó sobre los aspectos biopolíticos de algunos dispositivos, que buscan resolver el problema de la identificación evitando la palabra como fuente de la misma. Apoyado en un ejemplo extraído de la realidad social brasileña, planteó que en el contexto del Otro que no existe “estaríamos frente a la emergencia de nuevos elementos”: rasgos, huellas, que permiten discernir la “materialidad rudimentaria” del sujeto.
Por su lado, Juan Fernando Pérez, propuso un amplio y exhaustivo examen a partir de lo que J.-A. Miller denominó “las patologías contemporáneas de la identificación” en el curso que diera junto a Eric Laurent: El Otro que no existe y sus comités de ética. En su ponencia, resaltó una tesis del mismo que caracterizaría a la época: el paso del S1 (de la tradición, del Amo antiguo) a su pluralización como enjambre.
En su intervención desarrollada desde el trípode Clínica, Política, Episteme, Graciela Musachi, permitió leer la fórmula GLTTBI desde un lugar que conviene al psicoanálisis y su política del síntoma, y ya no como una chicana más del lenguaje.
Así, abordando el problema de la identificación sexuada y el llamado “orgullo GLTTBI”, es decir, gay, lesbiana, transgénero, transexual, bisexual, intersexo, fue partiendo de las tesis de Ian Hacking, para internarse en el debate político que ambiciona “trascender los límites” de la lógica binaria de la sexuación que mostró Lacan. Para en definitiva, demostrar cómo ese intento sólo vuelve al callejón sin salida del “todas y todos”.
Su trabajo habla de pasiones identificatorias, de la tiranía del narcisismo yoico y su modo de gozar, pero subraya que a pesar de cierto “voluntarismo” de las estrategias identificatorias que revelan el estatuto pluralizado del Nombre del Padre, “el punto de identificación sexuada no es manipulable por el sujeto”, sino que lo paga con desorientación, ira, angustia y/o síntoma.
Juan Carlos Indart propone una reseña sobre el trabajo de transmisión que sostuvo durante los dos últimos años en el seno de la Escuela. En su intervención: “Para una clínica del discurso universitario”, define originalmente que la patología manifiesta en muchas familias existentes “no se deriva de una simple decadencia de la función del padre”, encarnado clásicamente por el discurso del amo, sino que lo que ha entrado en el nudo de las familias es su sustitución por el discurso universitario. Desde esta tesis, Indart desplegará los efectos que este discurso tiene en las patologías del lazo social.
También en este volumen, se destacan las presentaciones de los integrantes de la Comisión Científica de estas Jornadas Anuales: Roberto Mazzuca, Fabián Naparstek, María Inés Negri y Silvia Tendlarz. En sus textos resumieron la invalorable orientación que fueron dando a lo largo del año, para que el trabajo de Escuela confluyera en las numerosas producciones que en ese fin de semana muchos colegas presentaron en las mesas simultáneas.
Finalmente, como definió Eric Laurent, la mesa de presentación de las publicaciones de la EOL fue no sólo un modo de inscripción del trabajo de la Escuela en general dentro de la cultura, hacia el exterior, sino que es una manera de control que ejerce el público sobre la utilidad de la EOL para todos.
Bien, querido lector, espero que esta presentación sea una invitación más a la lectura de este volumen, y que pueda pasar el “esfuerzo de poesía” de la Escuela de la Orientación Lacaniana.
GUILLERMO A. BELAGA – Director de la EOL

ACCESO AL FULL TEXT: 36186133-Patologias-de-la-identificacion

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