E.C.R.O Esquema Conceptual Referencial y Operativo

E.C.R.O Esquema Conceptual Referencial y Operativo

Lic. Claudio R. Boyé

Este ECRO Pichón lo construye, lo va construyendo a partir de una relación dialéctica con su práctica, lo que él va a denominar praxis. También va a ir tomando conceptos del psicoanálisis freudiano y kleiniano, de la teoría de la comunicación, de la teoría del campo de K. Lewin. Pero no va a hacer una importación conceptual, sino que va a retrabajar estos conceptos para poder operar con ellos en su trabajo con los grupos. Del psicoanálisis freudiano va a tomar el concepto de Complejo de Edipo, la triangulación edípica, la relación niño, madre y padre; y va a plantear que en un primer momento el niño va a sentir amor y odio hacia la madre, que en un segundo momento esto mismo va a sentir en relación al padre, sin dejar de tener en cuenta la relación entre la pareja parental. Estos vectores inscritos en los distintos lados del triángulo le van a permitir decir que se trata de una serie de vínculos que se van a ir complejizando, pero que son los que le permiten al niño ir haciendo un aprendizaje de la realidad, a partir de que va a comenzar a discriminar los objetos, desde una situación inicial de indiscriminación. Por lo tanto, Pichón va a plantear que esta estructura vincular va a ser internalizada, introyectada y por lo tanto va a pasar a formar parte del psiquismo inconsciente del sujeto y desde ahí este hará su lectura de la realidad. Este vínculo, donde el padre juega como tercero, en relación a la díada madre-niño, le permitirá definir al vínculo como: una estructura bi-corporal pero tri-personal. Tercero temido, interdictor y por eso clave.

También toma de la Teoría de la Comunicación el concepto de malentendido, producto del ruido que se da en el esquema comunicacional. Entre el Emisor, el Receptor y el Mensaje se produce el Ruido. Esto quiere decir que, a pesar de tener un Código compartido, por ejemplo, un mensaje entre dos personas no siempre llega tal cual lo plantea el emisor, porque el receptor lo va a interpretar por el tono de voz y los gestos del emisor y por el estado emocional del receptor, así como por su situación global en el momento en que se produce la comunicación, y esto es lo que lleva al malentendido.

También toma de la teoría psicoanalítica kleiniana los conceptos de ansiedad paranoide y depresiva, que M. Klein deriva de lo que ella llama Posición esquizo-paranoide y depresiva en la constitución del psiquismo inconsciente. Pichón va a transformarlos en conceptos operacionales y los va a denominar miedo a la pérdida y temor al ataque, esto quiere decir que la estabilidad es un bien muy preciado por cualquier individuo o conjunto de individuos, por lo tanto cualquier circunstancia que atente contra dicha estabilidad va a producir miedo a la pérdida de dicha estructura y temor al ataque, en el sentido de que si se pierde la estructura conocida y la nueva no está todavía conformada el temor es a no saber como defender y defenderse ante las nuevas situaciones, estas ansiedades básicas configuran lo que Pichón va a llamar resistencia al cambio, que se va a producir en todo grupo.

Otro fenómeno que se produce es el mecanismo de segregación que se produce dentro del grupo, que tiende a mantener el status-quo, es un mecanismo de defensa que tiene el grupo frente al surgimiento de las ansiedades básicas. Por este mecanismo se producen dos roles de suma importancia en la vida del grupo: el chivo emisario y el líder. El primero va a ser el depositario de todos los aspectos ¨malos¨ y persecutorios que vivencie el grupo. En el caso del segundo van a ser los aspectos más valorados por el grupo los que serán depositados en él. Se podría decir que son roles complementarios y de gran importancia para analizar la dinámica grupal. De acuerdo con el tipo de liderazgo que se produce, podemos tener acceso a la comprensión de lo que sucede en ese grupo.

Se pueden dar cuatro tipos de liderazgo:

– Líder democrático: es el que ayuda al grupo a resolver las dificultades que encuentra. Es el que lo orienta para tomar una decisión compartida. Ayuda a resolver las tensiones y ansiedades grupales.

– Líder autocrático: es el que toma las decisiones en lugar del grupo, acumula poder y el grupo está en una situación de pasividad y sometimiento con relación a él.

– Lider laisse-faire: es el que literalmente deja hacer, deja al grupo llevarse por sus tensiones y conflictos, no colabora en la tarea de resolver situaciones y por lo general sume al grupo en estados de gran confusión.

– Líder demagógico: hace creer que es el grupo el que toma las decisiones, sin embargo, es él el que las toma. Es un gran embaucador.

Otros roles de gran importancia son el portavoz y el saboteador. El primero es el que en determinado momento denuncia el acontecer grupal, las fantasías que lo mueven, las ansiedades y necesidades de la totalidad del grupo. El portavoz no habla sólo por si mismo, sino por todos, en él se conjugan lo que llamamos horizontalidad y verticalidad grupal. Entendiendo por verticalidad lo referido a la historia personal del sujeto y por horizontalidad el proceso actual que se cumple en el aquí y ahora en la totalidad de los miembros. En el portavoz se articula su fantasía inconsciente y el acontecer del grupo en que se inserta. El saboteador es el que manifiesta la resistencia al cambio dentro del grupo y en este sentido se opone al progresista.

Otro aspecto que destacar es el pacto grupal, en todo grupo se dan pactos entre los miembros: pactos de silencio, pactos de vida y pactos de muerte. El pacto es un secreto compartido.

Con todos estos elementos conceptuales Pichón va elaborando el concepto de grupo operativo centrado en la tarea. Por tarea se entienden tres momentos: pretarea, tarea y proyecto. La pretarea es el momento inicial en el grupo operativo donde se ponen en marcha todos los mecanismos de defensa para mantener el status-quo y la estabilidad, aunque sea precaria. La tarea es el objetivo que el grupo tiene que lograr para luego tener apertura hacia el proyecto. Esto es lo más valioso de este concepto de grupo operativo centrado en la tarea, el grupo se constituye como tal a partir del momento en que empieza a funcionar como grupo operativo. La tarea tiene dos aspectos: explicíto e implícito. Esto se hace a través del rol del coordinador. Este cumple un rol prescrito: el de ayudar a los miembros del grupo a pensar, abordando el obstáculo configurado por las ansiedades básicas. Opera en el campo de las dificultades de la tarea y la red de comunicaciones. Su instrumento es el señalamiento de las situaciones manifiestas y la interpretación de la causalidad subyacente. Se integra en un equipo con un observador no participante. La función de este es de recoger todo el material expresado verbal y gestualmente, con el objeto de realimentar al coordinador, en un reajuste de las técnicas de conducción. Por interpretación se entiende hacer explícito lo implícito.

Otros de los conceptos fundamentales en el ECRO de Pichón es el de espiral dialéctica, contrapuesta a la circunferencia que es símbolo de la rigidez psicológica, del estereotipo. De aquí que va a postular que los roles deben ser: diferenciados, complementarios y móviles, no fijos. Es importante que los liderazgos no siempre sean asumidos por las mismas personas.

El cono invertido, grafica cual es el movimiento, la dinámica que debe tener el grupo operativo, y los vectores son expresiones fenoménicas, conductas grupales, que nos van a servir para evaluar en que momento se encuentra el grupo. Los vectores son:

-Afiliación o identificación al grupo: este es el primer momento propio de la historia de todo grupo. Es un fenómeno en el que el sujeto guarda una determinada distancia, sin incluirse totalmente en el grupo.

-Pertenencia: la afiliación se convierte más tarde en pertenencia, o sea una mayor integración al grupo, lo que permite elaborar a los miembros una estrategia, una táctica, una técnica y una logística. La pertenencia es la que hace posible la planificación.

-Cooperación: consiste en la contribución, aún silenciosa, a la tarea grupal. Se establece sobre la base de roles diferenciados.

-Pertinencia: es cuando el grupo se centra en la tarea prescrita, y en el esclarecimiento de la misma. La calidad de esta pertinencia se evalúa con el monto de la pretarea, la creatividad y la productividad del grupo y sus aperturas hacia un proyecto.

-Comunicación: puede ser verbal o gestual. Se toma en cuenta no sólo el contenido del mensaje sino también el como y el quien de ese mensaje.

-Aprendizaje: se logra por sumación de información de los integrantes del grupo, cumpliéndose en un momento la ley dialéctica de transformación de cantidad en calidad. Se produce un cambio cualitativo en el grupo, que se traduce en términos de resolución de ansiedades, creatividad, proyectos, etc.

-Telé: disposición positiva o negativa para trabajar con un miembro del grupo. Esto configura el clima, que puede ser traducido como transferencia positiva o negativa del grupo con el coordinador y los miembros entre sí.

Un concepto de suma importancia en el pensamiento de Pichón es el que proviene de su concepción de Salud Mental como adaptación activa y pasiva a la realidad.

La adaptación activa tiene que ver con la capacidad creadora del individuo y con su capacidad de transformación del medio, así como con el concepto de movilidad de las estructuras psíquicas. La adaptación pasiva se vincula con actitudes y conductas estereotipadas en relación con el medio, aceptando pasivamente lo que la sociedad le impone.

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