Decálogo de la Depresión

Dr. Guillermo Lahera Forteza, Profesor de Psiquiatría y Psicología Médica
en la Universidad de Alcalá de Henares e Investigador en el CIBERSAM.

 La depresión ES una enfermedad mental compleja, multidimensional y
heterogénea. Se trata del trastorno mental más frecuente en España y Europa
que, sin embargo, aún cuenta con elevadas tasas de infradiagnóstico. Es,
además, una de las primeras causas de discapacidad.

 La depresión NO ES sinónimo de tristeza, ni de debilidad personal, fragilidad
de carácter o falta de voluntad. Tampoco la reacción emocional negativa ante
situaciones adversas vitales, como un duelo por una pérdida significativa,
fracasos amorosos, pérdida del empleo…, que pueden ocasionar tristeza,
preocupación, rabia, frustración, abatimiento.

 La depresión ES una enfermedad que cursa con una extensa variedad de
síntomas, tanto afectivos (tristeza, ansiedad, irritabilidad, bajo estado de ánimo,
desesperanza…) como cognitivos (dificultades de atención y concentración, de
memoria, de toma de decisiones y planificación, etc.) y somáticos (fatiga, cambios
en el apetito y peso, alteraciones del sueño, cefalea, problemas estomacales…).

 De origen multifactorial, se cree que existen diferentes factores que podrían
intervenir en su génesis, aunque lo más probable es que sea una interacción de
factores biológicos, psicológicos y sociales. Antes de diagnosticar una
depresión es imprescindible descartar un problema médico subyacente (ej.
anemia, hipotiroidismo…) o el consumo de tóxicos. Por eso el diagnóstico debe
realizarlo un médico general, un psiquiatra u otro especialista. Ser mujer, tener
antecedentes familiares o estar desempleado, entre otros, constituyen factores de
riesgo para padecer depresión.

 La depresión tiene altas tasas de cronificación y recurrencia. Alcanzar la
remisión y minimizar los efectos adversos -y, en consecuencia, reducir las
recaídas- sigue representando un reto en el tratamiento de la depresión. Sin
embargo, conviene recordar que se trata de una patología para la que existe
tratamiento, que puede evolucionar de forma favorable y, en muchos casos,
curarse.

 El mejor tratamiento de la depresión es el individualizado, integral y de acuerdo
a las guías internacionales de práctica clínica. Tratamiento farmacológico,
terapia psicosocial y psicoeducación constituyen la base del tratamiento. Una
buena relación terapéutica y una alta adherencia al tratamiento aumentarán
las probabilidades de éxito. También hay que resaltar la importancia de un buen
diagnóstico. Muchas depresiones van mal porque no son depresiones, o no sólo
son depresiones. El diagnóstico y tratamiento de la comorbilidad, es decir, de la
existencia de enfermedades asociadas, es fundamental.

 El objetivo terapéutico, en la actualidad, persigue que el paciente recupere la
funcionalidad, de modo que pueda desempeñar las tareas de su día a día como
lo hacía antes de la enfermedad. Hay que prestar atención a la presencia de
síntomas residuales, que son aquéllos que permanecen tras la mejoría, y que
siguen limitando la actividad habitual del paciente. Suelen manifestarse como
dificultades cognitivas (falta de atención o de memoria), síntomas somáticos,
insomnio o pérdida de apetito sexual. No son tan manifiestos como la tristeza, la
desesperanza o la culpa, pero impiden que el paciente vuelva a su vida normal, de
ahí la necesidad de detectarlos y tratarlos.

 La principal y más grave complicación de la enfermedad es el suicidio. El
riesgo de suicidio es 21 veces superior en los pacientes con depresión frente a la
población general. Un elevado porcentaje de los casos de suicidio están
relacionados con la existencia de trastornos psiquiátricos, siendo la depresión la
principal patología. Por otro lado, la depresión se asocia con un incremento de la
mortalidad por cualquier causa y con un mayor riesgo de desarrollar
enfermedades, tanto de salud mental como física.

 El peso del estigma social y del estigma del propio paciente (auto-estigma)
sigue presente en la depresión -como lo está en el resto de trastornos mentales-, y
afectan tanto al diagnóstico de la enfermedad como a la recuperación del paciente.

 El futuro del tratamiento de la depresión debe encararse con esperanza, porque
cada vez sabemos más de los mecanismos cerebrales subyacentes, contamos
con tratamientos seguros y eficaces, y nuevas líneas de investigación científica en
desarrollo.

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